Tu equipo pregunta y recibe la respuesta con la fuente.
El punto de partida
El conocimiento está en carpetas con quince años de proyectos, donde la respuesta existe pero encontrarla cuesta más que volver a preguntarla.
Está en la cabeza de dos personas, las que llevan toda la vida. Cuando se van de vacaciones el ritmo baja; cuando se van de verdad, se va con ellas.
Y está en correos de hace tres años, en hilos que solo recuerda quien estaba.
El coste no aparece en ninguna factura, y por eso se tolera: son interrupciones, el que sabe respondiendo lo mismo por décima vez, y una persona nueva que tarda meses en ser rentable.
Lo que construimos
- Recogemos y ordenamos lo que ya tienes, esté donde esté. Los escaneados pasan primero por reconocimiento de texto.
- Una base de conocimiento construida con datos reales de la casa, no con ejemplos.
- Responde en lenguaje normal y cita el documento y el pasaje del que sale la respuesta.
- Se integra donde tu equipo ya está: la web, el correo o WhatsApp.
- Lo nuevo entra en la base dentro del mantenimiento, sin coste aparte.
- Permisos por persona: cada uno ve lo que le toca.
Recreación: los datos reales no salen del cliente.
Qué cambia
Las preguntas repetidas dejan de interrumpir a quien más vale de tu equipo.
El que entra nuevo es útil antes, porque pregunta al sistema en vez de esperar a que alguien tenga un rato.
El conocimiento deja de irse por la puerta.
Por si te interesa la parte técnica
Cómo funciona por dentro
No es un buscador por palabras. Entiende qué se le pregunta y va a por el párrafo que responde, aunque no use las mismas palabras.
Cada respuesta lleva de dónde sale, para que se pueda comprobar.
Si la respuesta no está en tus documentos, dice que no lo sabe.
¿Tienes algo parecido?
Cuéntanoslo en el diagnóstico. Es gratis y sale de él un sí o un no.